Uno no sabe muy bien por dónde empezar cuando escribe por primera vez en un blog como administrador, con la duda de cuantos lectores tendré….Paco y Rocío, tal vez Berta también…igual mis padres también le echan un ratico…ah, y mi cuñao Migue, que como también tiene un blog (www.miguelangelmata.com), con muchísimo éxito por cierto, aunque eso sí, os tiene que gustar el derecho de las nuevas tecnologías, o tal vez él os enseñe la parte lúdica y práctica del asunto, que también la tiene.
Bueno, que me enrollo más de la cuenta, agradecerle a Paco que le haya dado un impulso a esta idea que no tiene más pretensión que pasar un rato agradable compartiendo vivencias culinarias, que van desde experiencias en restaurantes de alta cocina hasta la más remota y desconocida venta donde se sirva un plato de comida que merezca la pena ser nombrado pasando por recetas que hayamos preparado o que nos llamen la atención, y que espero os guste.
Ya que el viernes pasado estuve en una de esas experiencias culinarias de las que merecen la pena, pasaré a relataros cómo transcurrió nuestra cena en el Calima de Dani García en Marbella.
La expectativa era media, había oido decir de todo, desde que es el mejor cocinero andaluz y que Ferrán Adriá le considera entre los 5 mejores cocineros de España hasta que no está mal pero que el precio era excesivo para lo que ofrece. Creo que para apreciar este tipo de comida de vanguardia lo primero es olvidarse del precio (por lo menos durante la cena) y sobre todo tener la mente abierta y buena predisposición. El estado de ánimo es fundamental para poder disfrutar plenamente de las sensaciones que ofrece la alta cocina.
Llegamos al Calima, que está en el Hotel Don Pepe de Marbella sobre las 21h30. El sitio muy bonito y amplio con vistas al paseo marítimo. La cocina es vista, lo cual es siempre interesante de observar, sobre todo cuando ves a Dani García probando de los platos, ¿me estará metiendo sus dedos en mi plato te preguntas? jeje, suponemos que no...Bueno, vamos allá con el menú.
Entrantes, los finger foods, ya que se comen con los dedos, fueron seis:
- Palomita nitro de aceite de oliva y tomate raf, curiosa textura, muy buena presentación, con el nitrógeno líquido debajo echando humo
- Tortillita de camarones de cristal, muy rica aunque menos impactante
- Mollete de antequera cocinado en papel de aluminio y relleno de galete de atún, el interior fue sorprendente con una salsa muy sabrosa
- Turrón de foie y yuzu, para mi la tapita más rica, la combinación era espectacular
- Ajoblanco malagueño cuajado, el caramelo de la ensalada de pimiento y espuma de lichis, la más original, un huevo cortado a 3/4 y dentro la mezcla (para este sí q había q usar cucharita), el caramelo estaba increíble, me gustó más cada cosa por separado que mezcladas
- Manzanilla al cuadrado, una copa de cocktail de manzanilla con una especie de aceituna esférica, lo dejo para el que le guste la manzanilla, yo no me encuentro entre ellos
Entre medias nos trajeron diversos panes (mollete, pan de aceite, pan de agua, de aceituna negra, regañá, piquito gigante...), todos muy buenos y un par de aceites de variedades picual y aberquina. El vino blanco correcto, pero sin más. Seguimos con los platos:
- Caldo frío de puchero infusionado con hierbabuena, flores de humus y huevo de codorniz pasado por agua, plato bastante bueno, las flores de humus eran lo mejor del plato, se deshacía en la boca, una textura y un sabor espectaculares
- Cabra malagueña asada con su asadura con ajo negro y puré ras el hanout (especia moruna). Ya con el botón del pantalón desabrochado, tocaba el plato de carne. Como casi siempre en los restaurantes de este tipo, el plato de carne me suele decepcionar un poco, entiendo que es complicado "inventar" teniendo que usar carne como elemento principal. Aquí sería el plato donde le daría la razón a aquellos que dicen "déjate de comida minimalista y dame un buen chuletón". Aun así, el cabrito no estuvo mal tampoco...
Durante los platos me tomé un vino tinto de la zona de Málaga, que superó mis expectativas, realmente hay vinos en España desconocidos para el gran público y que tienen un gran nivel. Y después del festín, una tila y los petits fours, que según los ibamos probando, se iban superando...
Como véis, el menú está compuesto platos típicos de la cocina andaluza y sobre todo malagueña con el toque de modernidad y espectacularidad que le ha sabido dar Dani García.
Y una vez comidos, ya podemos pasar a l'addition, fueron unos 110 euros por cabeza, para mi mereció la pena. Como dice mi compañero de charlas culinarias en la oficina Carlos, te cuesta casi más caro cualquier noche de hotel y es una experiencia que recuerdas mucho tiempo...en fin, si te gusta
Espero que os haya gustado mi primer menú, espero veros pronto...
Gran experiencia, y muy bien narrada. Te felicito.
ResponderEliminarLa colocación de la comida en los platos y su composición de colores y texturas me parece algo a resaltar.
Por cierto, muy buena la foto de la tetera y los petits fours.
Si? Las fotos son mías! Y los "hhmmm" también!
ResponderEliminarLa verdad es que coincido en casi todo con la gran descripción de Dani.
Fue una experiencia genial, y tengo que decir que, para mí, estuvo mejor que el Celler de Can Roca y el Noma, que van más allá en la sofisticación y utilizan materia prima más "alejada" de la habitual, y que no es tanto de mi agrado (ostras, caviar, lapas y moluscos varios crudos, etc.).